
30 Sep Almacenamiento energético industrial: cómo optimizamos el aprovechamiento de nuestra energía solar
La transición hacia un modelo energético más eficiente está transformando la forma en la que las empresas producen, consumen y gestionan la energía. En Espadafor hemos dado un nuevo paso en este proceso con la incorporación de un sistema de almacenamiento energético industrial mediante baterías en nuestra planta de Escúzar, Granada.
Esta actuación nos permite aprovechar mejor la energía generada por nuestra instalación fotovoltaica, almacenar parte de los excedentes producidos durante las horas de mayor radiación solar y utilizar esa energía posteriormente, cuando nuestras instalaciones la necesitan.
El proyecto, desarrollado junto a Cuerva Energía, incorpora un sistema BESS (Battery Energy Storage System) con una capacidad de 600 kWh, integrado con nuestra instalación solar fotovoltaica de autoconsumo.
Más allá de la incorporación de una nueva tecnología, este proyecto representa para nosotros una evolución en la manera de gestionar nuestra energía: generar, almacenar y consumir de una forma más eficiente, adaptando el uso de la energía renovable a las necesidades reales de nuestra actividad industrial.
Índice
¿Qué es el almacenamiento energético industrial?
El almacenamiento energético industrial permite guardar energía para utilizarla posteriormente. En el caso de las instalaciones fotovoltaicas, esta tecnología ofrece una solución especialmente interesante: la energía solar se genera principalmente durante las horas centrales del día, pero las necesidades energéticas de una fábrica pueden mantenerse durante otras franjas horarias. Las baterías permiten reducir esta diferencia entre generación y consumo.
Durante los periodos en los que nuestra instalación fotovoltaica produce más energía de la que estamos utilizando, una parte puede almacenarse en las baterías. Posteriormente, esa energía puede recuperarse cuando la generación solar disminuye o cuando la actividad de la planta requiere un mayor aporte energético. De esta manera, el almacenamiento energético industrial convierte la energía renovable en un recurso más flexible y gestionable.
Esta capacidad resulta especialmente relevante para empresas que ya cuentan con instalaciones de autoconsumo fotovoltaico y buscan avanzar un paso más en el aprovechamiento de la energía que generan.
Nuestro proyecto de almacenamiento energético
Nuestra planta industrial de Escúzar ya disponía de una instalación fotovoltaica de autoconsumo, desarrollada en dos fases. A partir de la experiencia de funcionamiento de esta instalación y del análisis de nuestro perfil energético, identificamos una oportunidad para mejorar el aprovechamiento de la energía solar mediante el almacenamiento. Para ello, hemos incorporado un sistema BESS que nos permite dar una solución de almacenaje de parte de la energía generada por nuestra instalación fotovoltaica y utilizarla posteriormente, reduciendo los excedentes que no pueden aprovecharse directamente en el momento de la generación.
El proyecto supone así un nuevo paso en nuestra estrategia de eficiencia energética y sostenibilidad industrial. No se trata únicamente de instalar baterías. El verdadero valor del almacenamiento energético industrial reside en su integración con el conjunto de la instalación y en su capacidad para responder a las necesidades concretas de cada proceso productivo.
¿Por qué incorporar baterías?
La energía solar fotovoltaica es una herramienta fundamental para avanzar hacia un modelo energético más sostenible. Sin embargo, su producción depende de las condiciones de radiación solar y, por tanto, no siempre coincide exactamente con el momento en el que se produce el consumo. Esta situación puede generar excedentes en determinados momentos. El almacenamiento permite aprovechar una parte de esa energía posteriormente. En nuestro caso, la incorporación de baterías nos ayuda a aumentar el aprovechamiento de la electricidad generada por nuestra instalación solar.
El almacenamiento energético industrial aporta, por tanto, una mayor flexibilidad al autoconsumo. Entre sus principales aportaciones destacan:
- Mayor aprovechamiento de la energía solar generada.
- Reducción de excedentes energéticos.
- Mayor flexibilidad en la gestión del consumo.
- Mejor adaptación entre generación y demanda.
- Incremento del nivel de autoconsumo.
- Mayor capacidad para gestionar la energía de forma inteligente.
Estas ventajas hacen que el almacenamiento se convierta en una herramienta cada vez más relevante para las industrias que quieren evolucionar sus instalaciones energéticas.
Más autoconsumo y un mejor aprovechamiento de la energía renovable
Uno de los principales objetivos de nuestro proyecto es aprovechar al máximo la energía renovable que producimos. Los primeros datos de funcionamiento del sistema muestran una evolución positiva. Durante determinados periodos, nuestra instalación ha alcanzado niveles de autoconsumo cercanos al 90 %, mientras que en otros momentos se han superado registros del 95 %. En determinados días, el autoconsumo combinado de la instalación fotovoltaica y el sistema de almacenamiento ha llegado a situarse entre el 96 % y el 97 %.
Este proyecto se suma a las iniciativas que estamos desarrollando para mejorar la eficiencia de nuestras instalaciones y reducir nuestro impacto ambiental, integrando innovación y tecnología en nuestra actividad industrial.

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